jueves, 3 de abril de 2014

A través del centeno


Entre la vasta inmensidad
de este extenso suelo, unos chicos juegan:
corren, se creen libres.
No conocen sus límites. No entienden el abismo.
Imaginá la tristeza de sus almas
si se enteraran qué es de toda esta nada,
imaginá entonces lo magnánimo que es ser yo...
... sobre mí, descansa
la utopía de cada una de esas almas.
Bajo el incandescente resplandor de este sol
garabateado sobre este cielo abierto y despejado,
estos chicos nunca se cansan.
No conocen sus límites. Sus momentos son en el infinito.
Imaginá la tristeza de nuestras almas
si le fallara a alguno de ellos;
imaginá entonces lo violento que es ser yo,
ser la última vela encendida
resistiendo...

... ser la chispa de todas esas voluntades
que buscan el sentido de la vida en cada verso,
en cada tren,
en cada vuelta de cada esquina,
en cada habitación vacía.

El centeno crece asiduamente,
el tiempo no pasa...
... no hay días, ni noches, ni historias;
sus cuerpos nunca ceden.
Imaginá la tristeza de sus almas si alguna vez me vieran,
imaginá la tristeza de nuestras almas
si alguno se escapara a mi sombra.

Imaginá lo espeluznante que es ser yo,
imaginá lo frustrante que es ser yo.
Imaginá, entonces, lo inspirador que es ser yo...
... ser la tierra que invade este sendero.
Porque –quizás no lo sepas–,
alguna vez,
yo fui un chico cayendo.

4 comentarios:

  1. Muy buen poema !!! Si me permitís una sugerencia yo pondría al final de cada escrito la autoría, porque sino hay que buscarla en las etiquetas debajo. Saludos che.

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  2. ¡Muchas gracias, Luis! Te tomo la sugerencia. De todas formas, si el poema no es mío, siempre lo aclaro e indicó de quién es. ¡Un abrazo grande!

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  3. Me pareceb muy hermoso tu poema A TRAVÉS DEL CENTENO -
    ¡ Te felicito !

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    1. ¡Muchas gracias, Martha! ¡Me alegro mucho que lo hayas disfrutado! ¡Besos!

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