jueves, 1 de mayo de 2014

Microrrelato 2

Escarnio


  Mientras la impía lluvia borraba la rayuela, lavé mis huesos con su sangre. Pero su escarnio me caló más profundo todo este tiempo. Éramos chicos. Hoy mis entrañas están hechas de tierra. Sí, éramos chicos. Eso nada justifica. Me quebró antes que mis pies tocaran el suelo; ahora descansa inerte, de espaldas al cielo. Muchas cosas pasaron y, a veces, ya casi no recuerdo. La fragilidad de los cuerpos, la violencia. Lo que desconocemos es lo más seguro que podemos intuir. Tal vez así sea: no podría saber de quién fue la negligencia al decir el primer te quiero.






















Death and Life de Gustav Klimt.

Microrrelato 1

La morbosidad de trascurrir


  Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir. Lo aceptamos como algo natural, como el devenir de las cosas; caímos en la trampa. Ansiábamos descubrir ese secreto, las figuras que habitan entre los blancos que dibujan las figuras. Pensamos que reiríamos luego. Y ahora que hicimos nuestro todo aquello que añorábamos, también es nuestro el miedo, el terror. La angustia y la desolación; la soledad. Lo efímero, lo fútil, de revelarnos ante la propia conciencia. Y, en realidad, lo vimos venir y, de todas formas, lo quisimos. Hace tiempo, cuando todo eran fábulas, no deberíamos haber dejado jamás de desconfiar.

























La pintura titulada Saturno devorando a uno de sus niños pertenece a Francisco de Goya.