lunes, 24 de agosto de 2015

El beso (canción)

Acercate y descansá
tu sombra
junto a la mía; dejá
caer tu cabeza sobre mi 
pecho.
Quiero escuchar
cada uno de tus latidos, mientras
voy clavando mis
uñas
en tu cuello.

Una suave brisa está
estremeciendo tu cuerpo, y no
puedo imaginar
un instante más perfecto.
Voy a desgarrar
cada uno de tus sentidos; 
tal vez así 
pueda ahogar todos
tus miedos.

Y no pierdas tu tiempo
con fatalidades…
… no contengas tu aliento por
torpes premoniciones.
Tu niño estará a salvo
conmigo,
una vez que cierre
tus ojos
con este beso.

El cielo está nublado
y a la sombra
de este árbol, dejame 
cantarte una 
canción.
“Hoy mis ojos se han vuelto
grises, querida,
para que puedas ver
al fin
tu horrible reflejo”.

Yo tengo todos los caminos
tatuados bajo mi piel;
y en el blanco de tus ojos…
… lo vi todo suceder.
Conozco unos cuantos
trucos más,
pero
a esta altura
ya no vale
adivinar…

La pintura pertenece a Konstantin Somov: Lovers (1920)