jueves, 19 de julio de 2018

Algunos poemas de Jim Morrison




Jim Morrison, cantante de la mítica banda estadounidense The Doors, no solo escribía canciones, sino también poemas. Este tenía un estilo en extremo abstracto, tanto en sus canciones como en sus poemas, que hace dificultosa la tarea de traducir. Sin embargo, creí que valía la pena hacer el esfuerzo:

Los Amos


Los Amos. Todo ocurre más allá de nuestro entendimiento
o control. Vivimos nuestras vidas. Apenas podemos
intentar esclavizar a otros. Pero, gradualmente, singulares
percepciones van empezando a proyectarse. La idea de los
“Amos” comienza a tomar forma en algunos. Deberíamos
reclutarlos, a aquellos que perciben, para que recorran
ese laberinto durante sus misteriosas apariciones noc-
turnas. Los Amos tienen entradas secretas y conocen también
el arte del disfraz. Pero, al mismo tiempo, se delatan en
aspectos menores. Un destello de luz demasiado intenso
en el ojo. Un falso gesto. Una demasiado larga y curiosa
mirada.

Los Amos nos amansan con imágenes. Nos ofrecen
libros, conciertos, galerías, espectáculos, cines. Es-
pecialmente, cines. Con el arte, nos confunden y nos
ciegan para esclavizarnos. El arte empapela las paredes
de nuestra prisión, nos mantiene callados, distraídos
e indiferentes.


La selección de este poema, y de las demás que trascribiré más adelante, surgió a partir de la lectura de su libro de poemas titulado The Lords and The new creatures (Touchstone, 2012). Jim Morrison era una persona en constante conflicto consigo mismo, leyenda de la contracultura de su época, con una fuerte adicción a las drogas y al alcohol, que se interesaba mucho por la literatura y por lo místico. Casualmente, o tal vez no, su padre era irlandés. La poesía irlandesa me resulta cautivante y hay mucho de ella en este compilado.
  El poema traducido da título a la primera parte del libro, la cual se compone principalmente de sus impresiones acerca de lugares, de personas, de acontecimientos y, más que nada, del cine; en realidad, acerca de su obsesión (o de la obsesión del mundo) con lo visual. La pieza en cuestión no me presentó grandes dificultades, incluso pudo mantener la división silábica de las dos palabras sin tener que volverme loco, haya sido esto arbitrario o no para él en primera instancia. Otras piezas de ese mismo libro fueron un mayor desafío, por ejemplo, el primer extracto de The new creatures. En primer lugar, contiene imágenes muy extrañas y bizarras, difíciles de trasladar a otro idioma conservando cierta elegancia, ni hablar de la métrica: el idioma contiene muchos más monosílabos que el español. En segundo lugar, algunas metáforas hacen referencia a cosas que hasta sus biógrafos desconocen, o de las que no pueden estar seguros. Por ejemplo, los versos que, según se dice, refieren al suicidio de Brian Jones (guitarrista de la banda The Rolling Stones): “Squeeze wealth at the rim / until tile pools claim it”. En lo personal, creo que esto está relacionado con el tema general del poema: la vida, la muerte, la finitud, su sentido o no sentido, el deseo de una u otra, la arbitrariedad de la existencia, etc., y no tanto con un hecho particular.
  Jim Morrison se sentía fascinado por la cultura de los nativos estadounidenses, sus rituales, sus visiones y sus drogas alucinatorias. Lo despojado, lo extranjero, lo alienado siempre le llamaron la atención. La sangre escocesa y gitana corría por sus venas también. 
  Profesaba el libertinaje en todos los planos de la vida: físico, psíquico, emocional. Y todo esto se ve ciertamente reflejado en sus poemas y en sus canciones.

Primer extracto de Las nuevas criaturas


La teoría es que el nacimiento es provocado
por el deseo del niño de abandonar el útero.
Pero, en la fotografía, el cuello de un caballo
presiona hacia dentro con sus patas salidas.

De esto, se deduce lo siguiente:

Succioná la leche de ese pecho
hasta que no haya leche.

Derramá tu plétora en el riachuelo hasta que 
el fondo de la piscina te llame.

Él traga su semilla, su orgullo,
hasta que, con la pálida boca de entre sus piernas,

ella chupa la raíz, temiendo que
el mundo devore a su hijo.

¿Acaso la tierra no va a succionarme
cuando muera, o el mar
si muero en el mar?


Otros extractos de Los Amos y de Las nuevas criaturas


Primer extracto de Los Amos


Cuando los hombres idearon estructuras,
y se encerraron entre paredes,
antes árboles y cuevas.

(Las ventanas miran hacia ambos lados,
los espejos hacia uno solo.)

Nunca caminás a través de espejos
ni nadás a través de ventanas.

Segundo extracto de Los Amos


Leones mansos boca abajo en una playa.
El universo se arrodilla en el pantano
frente al ojo curioso de su propia
brutal decadencia
en el espejo de la conciencia humana.

Espejo habitado y ausente, absorbente,
inmóvil ante lo que sea que lo
visite y retenga su interés.

Puerta que va hacia el otro lado,
el espíritu se libera, calmo.

Volteá los espejos de la 
casa de los nuevos muertos.

Segundo extracto de Las nuevas criaturas


Chacal, nosotros husmeamos tras la huella de los sobrevivientes.
Recogemos la sangrienta cosecha de los campos de batalla. 
No hay carne de ningún cadáver que desprecien nuestros vientres secos.
Nuestra voracidad nos lleva entre vientos balsámicos.
Extraño, viajante,
escudriñá nuestros ojos y descifrá
el horrible grito de perros antiguos.




















Los poemas pertenecen al libro The Lords and The new creatures, de Jim Morrison.
La traducción y los textos pertenecen a Paulo Manterola.

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