lunes, 24 de agosto de 2015

El beso (canción)

Acercate, descansá
tu sombra junto a la mía;
dejá caer 
tu cabeza 
sobre mi pecho.
Quiero escuchar cada uno de tus latidos
mientras voy clavando mis uñas
en tu cuello.

Una suave brisa
estremece tu cuerpo 
y no puedo
imaginar más perfecto este instante.
Quiero desgarrar
cada uno de tus sentidos
tal vez, así, pueda ahogar
todos tus miedos.

Y no pierdas tu tiempo
con fatalidades,
no contengas tu aliento con
torpes premoniciones.
Tu niño estará a salvo conmigo
una vez 
que cierre tus ojos 
con este beso.

El cielo se nubló y,
a la sombra de este árbol,
déjame 
cantarte una canción:
“Hoy mis ojos se han vuelto grises, querida,
para que puedas ver, al fin,
tu horrible reflejo…”.

No, pierdas el tiempo, no… yo
tengo todos los caminos
tatuados en la piel
y
conozco unos cuantos 
trucos más
pero, a esta altura,
ya no vale
adivinar.

La pintura pertenece a Konstantin Somov: Lovers (1920)
















lunes, 17 de agosto de 2015

Publicación de la antología de microrrelatos "A la luz de los caireles" (Editorial Dunken)



Tuve la suerte de participar de este hermoso proyecto que reúne a autores inéditos y les da la posibilidad de ser leídos más allá de sus redes sociales o alguna otra herramienta con la que cuente cada uno. De la mano de Ricardo Tejerina y Marita Rodriguez-Cazaux, junto a la compiladora, Laura Russo y su ilustradora Fanny Maresca, fue que se hizo la presentación de este libro en el que me tocó y tengo el orgullo de ser partícipe: A la luz de los caireles. Es de destacar uno, entre tantos, de los relatos de mis compañeros y compañeros: "Punto y coma" de Sofía Lara Gomez Pisa. Por mi parte, he participado con un relato ya antes publicado en el blog, bajo el título de "Tomb of the moans". Este relato, que está íntimamente ligado a la película francesa "Todas las mañanas del mundo", es una suerte de soliloquio. El dolor, la enajenación, las ganas de volver a andar y seguir tropezando. El sufrimiento utilizado para flagelarse a uno mismo, hasta llevar al cuerpo a extremos poco saludables. El amor y sus misterios. Uno mismo y sus propios misterios. Gracias a la editorial Dunken tuve el placer de ser testigo (y hasta protagonizar) de esa hermosa reunión de personalidades.














Enlace al microrrelato Tomb of the moans

Para adquirir el libro, aquí les dejo la página oficial de la editorial: http://www.dunken.com.ar/




miércoles, 13 de mayo de 2015

El juicio original

poema de André Breton y Paul Éluard.


















La pintura pertenece a George Frederick Watts y encaja dentro del simbolismo. 
Esta retrata el relato mitológico del juicio a París, 
príncipe troyano, por el rapto de Helena.


No leas.
Mira las figuras blancas que dibujan
los intervalos que separan
a las palabras de muchas líneas de libros,
e inspírate en ellas.
Dale a los demás a guardar tu mano.
No te acuestes sobre las murallas.
Retoma la armadura que te has quitado
a la edad de la razón.
Pon al orden en su lugar,
desarregla las piedras del camino.
Forma tus ojos cerrándolos.
Dale a los sueños que has olvidado,
el valor de lo que no conoces.
No prepares las palabras que gritas.
Róbale el sentido al sonido,
hay tambores velados hasta en las vestiduras claras.
Habla según la locura que te ha seducido.
Lo que encuentras
sólo te pertenece mientras tu mano está tendida.
Hazles la sorpresa de no confundir
el futuro del verbo tener,
con el pasado del verbo ser.
Al que pida ver el interior de tu mano,
muéstrale los planetas no descubiertos en el cielo.
Abstente de lo que tiene la cabeza sobre los hombros.
Regula tu marcha con la de las tormentas.
Mira la flor de la enredadera; no deja oír.