sábado, 11 de octubre de 2014

Laberintos

sentirse como
una rata
atrapada en un laberinto
que nunca buscó
y del que sabe
que hay una sola salida y es
esperar morir,
debe ser una de las dos
o tres cosas
más desesperantes y aterradoras
que alguien pueda sentir.
ser la rata
junto a aquella otra rata,
oler su destino
e intuir en este el propio,
su angustia,
sin llegar a comprender del todo,
se siente
más o menos parecido.
tal vez,
un poco más
triste.

Cóncavo y convexo de M. C. Escher.

Laberinto de David Burliuk.

Laberinto de Salvador Dalí.